Muchas veces, muchas personas que han sufrido una injusticia, se encastillan en ella y acaban siendo injustos en base al daño sufrido por ellos. Así se convierten a la vez en transmisores de ello. Cuantas rencillas familiares no se basan en una infancia problemática, en base a la que se ha construido toda una vida equivocada. Luego viene la frase esa de "es que de pequeño no me trataban bien" (Para qué servirá la madurez, digo yo). De este modo surgen todos esos conflictos en los que no se sabe quien empezó y que muchas veces acaban en violencia. Creo que hay que tener muy claro que nada justifica la injusticia. Esto siempre me recuerda a cuando estaba en la mili en la que inculcaban que si se consideraba que un castigo era injusto, se podía reclamar, pero había que cumplirlo. Todo esto lo digo porque hay que frenar cuando uno se vé impelido a pagar un daño con otro daño. Porque luego, ¿dónde está el límite? La violencia no tiene reglas. Un insulto se contesta lo mismo con ot...
Comentarios
Nada hombre, a disfrutar. ya me explicarás cómo se hace porque reconozco que soy un negado para estas cosas.
Un abrazo
adam & eva, muchas gracias por la visita; espero que se repita. Estás en tu casa.