¡Toma las plazas!

Ayer me torré, o sea, que me quemé la cara y los brazos; pero mereció la pena. Fué la primera asamblea de indignados de Alcobendas-San Sebastián de los Reyes. Mientras gente joven nos daba agua para beber y espolvoreaba con "sprays" más agua, asistimos a la voz de la juventud. Había algún joven de 70 años, de 50 y de 40, pero ellos, los jóvenes de edad, eran la gran mayoría. Y me siento orgulloso de esa juventud que empieza a decir en voz alta lo que quiere del mundo que llega, de su futuro. Dijo una señora al principio de #acampadasol que nosotros debemos apoyarles pero que son ellos los que deben hablar. Y estoy de acuerdo. Este movimiento es de ellos. Claro que no llegarán a la perfección que buscan, pero hay que buscar el sol para poder alcanzar la luna. Solo puedo animarles a que sigan y a los mayores a que les apoyemos. ¡Lo queremos todo y lo queremos ahora!