viernes, 20 de marzo de 2009

Las tareas de la nueva era (IV)

La coyuntura actual precisa de una visión más alta y menos partidista. De aquí a las elecciones del 2012 queda mucho y entre medias una crisis que superar.

Creo que ahora sería imprescindible que el PP y el PSOE se pusiesen a diseñar medidas económicas contra la crisis, implicar a todos los españoles en el esfuerzo y hacernos sentir que como dijo aquel "o nos salvamos todos o no se salva nadie". Ya no se trata de apoyar al Gobierno, ya no se trata de arrinconar a la oposición; se trata de sentarse Gobierno y oposición y dejar la contienda electoral para el 2011.

Hay unos fines que conseguir: No perder calidad de vida, o sea vivienda, sanidad, trabajo, educación y bienestar. (Esto no incluye el lujo, que es otra cosa.)

Ello implica que si no hay trabajo para todos los que aqui viven, vivienda, educación, sanidad y bienestar, habrá que ver de repartir hasta donde se pueda y ver qué es imprescindible y qué no.

Todos deberíamos trabajar menos, ganar menos y pagar menos por los alimentos y la vivienda. El salario mínimo debería no ser tan mínimo sino que debería poder cubrir la comida para el mes, el pago de hipoteca según los miembros de familia que no trabajan, transporte, vestido y algo más para ocio. Y quizá todos los miembros de una familia en edad de trabajar, deberían hacerlo. Creo que es mejor que cuatro miembros trabajen cuatro horas cada uno a que uno deba trabajar doce. Y trabajando cuatro horas, se tiene tiempo para estudiar y disfrutar de tiempo libre.

Todos deberíamos tener acceso a la educación y la sanidad. Para ello deberíamos aportar más dinero al estado, deberían desaparecer los trabajos de por vida y el interes privado no debería ir en contra del interés público. O sea que un trabajo no se basase sólo en el interés del empresario contra el interés del trabajador como individuo. Todo el mundo debería cambiar de trabajo cada cierto tiempo, pasando por labores sociales, labores manuales y viajes, hacer de todo un poco y que ello no le ocupara más de la cuarta quinta parte de su tiempo diario.

¿Podría yo vivir con menos dinero? Sí, pero debería dejar de gastar en tonterias como televisión, videojuegos, reproductores, coches, servicios que dan de comer a otros. Porque realmente no les dan de comer a esos otros trabajadores; se usa una pequeñísima parte del dinero obtenido para pagarles. El resto va al bolsillo de unos pocos. O sea, que si pudiéramos trabajar menos y por tanto ganar y gastar menos, realmente ¿quién perdería más? ¿nosotros o los ricachones que se forran con los beneficios?

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