jueves, 9 de octubre de 2008

Otra economía


Ya sé que para muchos todo esto que viene a continuación son sólo perogrulladas, pero internet es un mundo abierto.

Tampoco esto trata sobre la economía mundial sino sobre la economía personal de vida.

Espero con paciencia. Alguien se cuela. ¿Lo hace porque tiene morro o lo hace porque tiene prisa? ¿Debo evitarlo? ¿No?
Alguien me adelanta a toda velocidad en la carretera. Las mismas preguntas.

Si alguien hace las cosas por insolidaridad, llegará un momento en que tropezará con una piedra. Prefiero no ser yo.
Atracan o hieren a alguien. ¿Debo pasar del tema? ¿Debo perseguir al delincuente? ¿Debo atender a la victima?

Creo que lo que yo (al menos) llamo economía de la vida (gasto contra beneficio y necesidad) rige todos los aspectos de la vida, menos cuando la pasión se hace dueña de la situación.

Y creo que la pasión se debe dejar salir sólo si el fin es bueno: amor, cariño, atención... Pero si no es así hay que reprimirla. El problema (mi problema) es que la pasión no es fácil de controlar. O se és apasionado o no se és.

La economía de la vida es interesante, porque el beneficio a corto plazo (un mamporro dado a un cretino) suele ser perjudicial a largo plazo (un enemigo, sentimiento de descontrol, problemas en el entorno...).

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