Pete Seeger, un hombre.

Yo admiro a Pete Seeger, debido quizá a mi caracter anglófilo, desde mi juventud, allá por el año 1973. Lo admiro no solo por ser uno de los padres del movimiento folk mundial, sino por su forma de serlo. No se dedicaba a usar su fama como medio para hacerse más famoso ni rico, sino para potenciar el efecto de sus luchas. Descubrí que era un hombre capaz de poner a cientos o miles de personas a cantar, pero no canciones como el Macarena, sino como el Venceremos. Cantaba en un colegio, en una iglesia o ante la marcha por los derechos civiles en Wasington. Estuvo en las acampadas de indignados de Wall Street de hace dos años. A diferencia de Bruce Springsteen, que utilizó el 90 cumpleaños de Seeger y al propio Seeger para promocionar su propio disco, Pete Seeger es un ejemplo de lo auténtico de la música. Esa música que sirve para motivar a la gente para causas buenas y justas. No se cuánto hay de natural en lo que hago y cuánto de vanidad, pero si intento que mi canto...