La rigidez de la bondad
Mi primerea infancia pasó entre algodones. Después me educaron en la rigidez de la bondad. Hay que ser bueno. No hay que ser malo. Y eso fué lo que yo transmití a mis hijos (o lo intenté). Pero ahora me doy cuenta del error, de la estafa. No hay que ser bueno, hay que ser humano. Y eso incluye admitir que a veces no hacemos el bien. Que no existe el pecado, sino el error. Que ser bueno es lo mejor para ser feliz, pero que todos damos un paso para atrás de vez en cuando y eso sirve para darnos cuenta de lo contraproducente que es hacer las cosas mal. Soy egoista, soy miedoso, soy envidioso, soy soberbio, soy presumido...soy humano. Y si no fuera así nu podría entender al resto de los humanos. Porque quizá los intransigentes lo sean tanto porque no admiten que ellos también son así. Y van todo el día peleando con todo el mundo. Yo procuro cada día entender más a los demás y enfadarme menos con ellos. Ya he dico que a mí me educaron en la rigidez de la bondad. La rigidez de la bondad ...