...y qué más dá!

Antes de nada he de decir que admiro a la gente de San Carlos Borromeo . Una vez dicho, creo voy a crear la liga española del hombre sojuzgado en beneficio de la iglesia católica. Bien he apoyado a las mujeres maltratadas y machacadas y asesinadas. Ahora pido el apoyo para todos esos hombres que entran en la iglesia para casarse con un rito en el que no creen pero al que en el fondo respetan, porque su novia les ha dicho que qué diría su familia si no lo hicieran y que si él la quiere, la complacerá. Total, a mí me da igual, dice él... y la paz y la armonía siguen, eso sí, tras pasar por unos cursillos en los que le dicen unas cosas terribles con penas de infierno si no crian a los hijos que Dios les mande como manda la santa-madre-iglesia. Y pasa el tiempo...oh, el hogar, la vida adulta(?) y libre. Pero, ay, tras varios intentos, consiguen tener un bebé -muy lindo y tal- y viene la segunda parte: el bautizo. Y vés al hombre escuchando por segunda vez la misma monserga de la esposa.....