viernes, 27 de enero de 2017

La hermosura de un ser libre

En mi vida me he encontrado siempre con gente perdida o gente obediente o gente cobarde. Nunca había conocido a alguien que no temiese ser bueno si por ello podía quedar por debajo de otro.

Pero ya lo he encontrado.

Siempre pensé que lo mas bello eran los niños, inocentes, expontaneos... hasta que le conocí a él. Entonces comprendí lo bello que es un ser humano cuando es cierto. Cuando no hace lo que le mandan o lo que tiene que hacer, sino lo que desea hacer.

Quizá debiera matizar esto que digo porque todos tenemos miedo en algún momento; todos hacemos cosas que no queremos a veces y otras dejamos de hacer lo que deseamos. Quizá sería mejor hablar de la lucha de ese ser por ser, por borrar al temor de la vista y andar la vida con certeza.

El resultado es el mismo en definitiva: un ser bello en su empeño por ser verdadero y por mantener las riendas de su vida entre sus dedos. 

Hoy me ha hecho un regalo. Un acto de fe en mi. Y eso me ha emocionado. No estoy acostumbrado.

Gracias, señor Soy-yo.

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