viernes, 27 de julio de 2018

A vueltas con el feminismo (que ya no vende)

Todos los movimientos totalitarios se basan en dos axiomas: "el fin justifica los medios" y "o estás conmigo o estás contra mí". Añadiría yo: las leyes solo para cuando me benefician a mí.

Acaban de condenar a una madre a cinco años de cárcel por raptar a sus hijos. Normal. ¿No? Pues para el actual Movimiento Patriótico Feminista, es una muestra de la opresión machista, ya que esa MADRE sólo defendía a sus hijos de un padre maltratador y ejercía su legítimo derecho de MADRE. Vamos que los hijos son de la madre... la vieja cantinela.

Aparte el hecho de que no estaba claro lo del maltratador, ya que fué un pacto al que se llegó para que los niños no se fueran de Italia -de donde son-, lo cierto es ante todo que los hijos no son de la madre, sino de ambós progenitores. Algo que no le acaba de entrar en la cabeza a estas nuevas salvapatrias o patrañas. Otra cosa es la doble vara de medir que vemos en la justicia. Con la manada se atienen a la ley a favor de los reos. En cambio aquí dejan caer todo el peso de la ley porque desobedeció a los jueces...  Es legal pero injusto, el modo de hacer de nuestra derecha,como siempre.

Estoy cansado de feministas incompetentes, que llevan al desastre a mujeres desprevenidas, como le ha pasado a esta incauta, sin hacer más valoraciones a su actitud. Creo que hacen falta feministas que tengan la visión clara de dónde está el problema.Que la lacra machista es una cosa y la igualdad femenina otra. Y que se combaten de modo distinto.

Hace poco una mujer consiguió que hicieran responsable al estado de que su marido matara a la hija de ambos. Bien. Lo que no entiendo fueron las declaraciones que hizo esta mujer, hablando de un logro y de que ahora las madres y los hijos estarían más seguros. ¿Seguros? O sea, que según esta mujer, el modo de estar seguros es que el estado pague dinero después de cometido el delito. Ah, ya. Supongo que se dejó llevar por la euforia. El problema es que nadie hace un comentario para dejar las cosas en su justo sitio. No es un logro, sino algo de justicia, pero una pena. No la oí decir que esto no le devolvería a su hijo... o los medios no lo han sacado porque eso no vende. No sé.