martes, 28 de octubre de 2014

Traidores

Mi reto para hoy: encontrar un político que no salude a un político corrupto. Yo defiendo a la política como una tarea necesaria. De hecho lo que hace Pablo Iglesias se llama política y alguien lo tiene que hacer. Pero por qué odiamos a los políticos y no a las corporaciones que son los que los corrompen? Pues muy fácil: porque los políticos están para defender lo público (lo de todos) ante lo privado (lo de unos pocos). Los políticos corruptos son unos traidores y por eso hay que odiarles. Pero el enemigo no son los políticos, no lo olvidéis. El enemigo es el gran capital y sus mentiras: la fidelidad, el principe azul, la vida sin problemas, los finales felices...Las buenas películas no tienen final.