viernes, 14 de febrero de 2014

¿Ideologia o intereses?

¿Hace falta una carga ideológica en la política de izquierdas? ¿Por qué? Yo opino que sí. 

Sí, si es como me parece a mí, o sea, que de derechas es toda aquella persona que defiende su estatus e izquierda, aquella que intenta conseguir acercarse a como vive el de derechas. Lógicamente hay matices. Hay quien solo se preocupa de uno de estos dos temas: es lo que llamo un extremista. Luego hay quien se cree de izquierdas porque esta enfadado con sus mayores, o porque mola parecer liberal. Lo cierto es que creo que para ser de derechas basta con creer que te interesa. En la izquierda me parece que hay más pasionalidad, a veces irracionalidad. Aunque el fascismo nació de jóvenes que querían cambiar el mundo, pero, claro, jóvenes de derechas y así salió aquello. 

Pero volviendo a la pregunta. ¿Quien defiende su dinero o su estatus, necesita ideología? No. Pero quien tiene que arrebatárselo necesita aunar esfuerzos, crear sentimientos de apoyo, porque sin violencia se necesita mucho coraje para enfrentarse al poder. Ahí sí que se necesita ideología, principios de solidaridad y hermandad.

Si no los tienes, o estás más solo que la una, o eres de derechas, por mucho que lo niegues. 

Y digo esto porque ahora hay nuevos partidos políticos naciendo. Pero si la gente que los forma solo se preocupa de lo material, creo que al final caerá en -no sé como llamarlo- en el utilitarismo; de modo que pactará con la derecha clásica para conseguir cosas. Reconozco que mi educación cristiana me condiciona y me repite un mantra: no se pacta con el diablo nunca. Anguita lo hizo y se fue a la porra. Ahora parece un Juan evangelista predicando el arrepentimiento. Es lo que tienen las resacas después de las malas noches.

Lo malo de la simplificación es que pierdes los detalles. Lo bueno es que ves lo que pasa en grandes rasgos. Ahora parece que el parlamento se va a fragmentar. Eso sería bueno si la gente se compromete políticamente, pero si no es así (y no lo va a ser), acabaremos como en Italia, con un lío de narices. A ver si solo es transitorio.