miércoles, 27 de junio de 2012

ESTE NO ES UN PAIS PARA VIEJOS


Estoy muy cabreado, muy indignado.

Resulta que la idea del PP es recaudar el máximo posible, aunque se3a a acosta de los viejos, de nuestros viejos.

La idea es que les cobran las medicinas y luego, al cabo de 6 (SEIS) meses -quizá- se las devuelve hacienda.

Lo primero que me pregunto es cómo se lo va a devolver.  ¿En una paga extra?

Lo segundo que me pregunto es si las farmacias van a dejar de cobrar cuando lleguen a los 18 euros mensuales (eso dice la ley). Aquí se me ocurre deciros que os pongáis en comunicacion con vuestros mayores para recomendarles que vayan a su farmacia y lo pregunten. Y es mejor que tengan una farmacia de confianza para que puedan hacerlo, porque a ver cómo si no va a saber el farmacéutico que ya les ha cobrado el tope de 18 euros. (¿O es que el farmacéutico no va a controlar eso?

Nuestros viejos no son gente de 65 años recien jubilada con una decente pensión. No. Nuestros mayores en muchos casos son gente que lleva jubilada al menos desde antes del euro, o sea que su pensión ha perdido un 40% al menos de su poder adquisitivo. Iban tirando porque muchas cosas les eran gratuitas, pero eso se acaba. Ni la ambulancia, ni los tratamientos, ni la atención médica. No hablemos de vacaciones.

Reconozco que siento ver gente joven por ahí sin espectativas, pero los viejos son como los niños pero huérfanos. Y Rajoy y su cuadrilla quieren pagar a los bancos y a Europa a costa de ellos. Sólo les falta decir: que se mueran pronto.

Y es que este no es un pais para viejos, ya no. Cada vez nos vamos pareciendo más a Alemania (sí, donde la gente muere en la calle porque como se ha potenciado el alquiler, los viejos cuya pensión ya no alcanza, se quedan tirados en la calle a morir (y donde el paro es pequeño porque dan empleos de media jornada a los jóvenes por 400 euros; así acabaremos aquí si a la Merkel y a sus acolitos españoles no les dan unos buenos infartos pronto).

Porque sí, les deseo una enfermedad terminal, un Nuremberg clínico, porque lo que pretenden hacer con los ancianos se parece mucho al exterminio nazi. Quieren un pais a su medida y los demás a la mierda. Y como los viejos no tienen quienes les protejan...

Repito: estoy muy cabreado y muy indignado.

viernes, 8 de junio de 2012

Bolonia ataca de nuevo!

La frase que acaba de soltar la secretaria de estado de universidades española (vease) es el resumen del concepto Bolonia. Con el cuento de la falta de dinero, se dinamita el espiritu del humanismo y del enciclopedismo del que tanto hemos presumido en Europa.
Ya no vale investigar por investigar, por conocer, por mejorar al ser humano. Ahora hay que investigar para mejorar las cuentas de resultados de las empresas. El dinero no se debe tirar en investigaciones preciosísticas, sino guardarlo para tapar los agujeros de las crisis financieras. O sea, el nuevo paradigma: privatizar los beneficios y socializar las pérdidas.
Y no se trata de una especie de evolución natural de la sociedad, sino más bien una deriva provocada por el ahora llamado en plan bonito "el Tea Party" y aquí desde siempre conocido como "la caspa" o "la caverna". Para cuatro mecenas inteligentes que promoverán investigaciones puras, la mayoría del capital lo dirigirán consejos de administración.
De este modo se produce otro nivel de alejamiento entre la calidad humana y la sociedad. Si el dinero ya es inhumano, los consejos de administración no lo son menos. Al igual que la bolsa, aquí lo que prima es el beneficio monetario, no el bien común. Por lo que ahora tenemos no ya uno, sino dos niveles entre el ser humano y la producción científica: el dinero y el consejo de administración que lo distribuye.
Porque cuando el dinero lo maneja un político, se puede conformar con pillar unas migas, pero el resto del dinero se destina a las ideas que tenga el receptor, siemre y cuando no sean o muy locas ideas o muy caras. Con Bolonia, el dinero lo reparten los consejos de administración de las empresas, y estos sólo tiene un pensamiento: el beneficio de los accionistas.
Así que, según mi opinión (y la de muchos otros, según veo), visto lo visto, el fin último de esta crisis ha sido simplemente crear un caos para poder implantar las ideas neoconservadoras de una vez por todas. Desaparecido el comunismo de la URSS, caido el muro, el Capitalismo quiere llevárselo todo.
El problema es que nos llevan al abismo. Porque, como dije un día, China está jugando al juego de libre mercado haciendo trampas (usando la esclavitud). Y Occidente quiere poder hacer las mismas trampas.
Una sola prueba: en 20 años, el salario medio español no ha subido un chavo. Y ahora un mileurista es una persona digna de envidia.
Dicen que uno de los libros más vendidos en la feria del libro de Madrid de este año ha sido el Manifiesto Comunista. La gente empieza a estar cansada de tanto neocon, tanta bolsa y tanta prima de riesgo. Ya veremos.