martes, 28 de junio de 2011

Europa: la gallina de los huevos de oro

Hay quien se conforma con decir que fue el trio de las azores (Bush-Blair-Aznar, para los desmemoriados) quien trajo nuestros males: la burbuja inmobiliaria y la desregulación finananciera. Hay quien se conforma con decir que Zapatero no ha sido capaz de arreglar la crisis. Los hay aún que prefieren decir simplemente que Zapatero creó la crisis. Yo no creo en la crisis como algo inevitable. Soy de los de la teoría de la conspiración.

Esta crisis es una crisis de confianza: se desconfía de Grecia, de España, de Irlanda... Todo empezó porque una agencia de calificación dijo un buen día que los bonos-basura eran eso: bonos-basura. Y todo el mundo a correr. Entonces se vió que la mierda estaba bajo nuestros pies. Pero llevaba ahí varios años y se podía haber ido limpiando; pero había que generar pánico. Y ¿para qué?. Dejaré volar mi fantasía.

El modelo neo-con había destrozado el equilibrio financiero -que consiste en jugar al pocker con paises y empresas, intentando que las apuestas no suban mucho-. Los neo-con lo que hicieron fué quitar ese techo de apuestas. Y así es como se pierden las grandes fortunas o se arruinan los paises y las empresas.

Visto eso y habiendo perdido el poder político, al caer Bush y detrás sus acólitos, los conservadores intentaron arreglarlo como suelen ellos: el parlamento europeo votó una resolución para hacer la jornada de 65 horas semanales (junio de 2008), en busca de una mayor flexibilidad laboral, encabezados por Alemania y R.U. No salió. La izquierda europea lo tumbó.

Entonces los neo-con decidieron usar su máxima, bien conocida en España: "cuanto peor, mejor". Y a eso se lanzaron. La idea era forzar el cambio laboral que no consiguieron por las buenas y así Merkel y Sarkozy decidieron asfixiar a los gobiernos de izquierdas que habían resultado de la huida de los neo-con de paises como Grecia o España. Empezaron a exigir pagos imposibles y medidas de austeridad a todas luces impopulares, que harían devolver el poder a aquellos que provocaron el desastre. Así, la próxima vez que Europa plantease la jornada de 65 horas, no habría oposición.

Empieza Julio de 2011. Están a punto de conseguirlo. Portugal ya se ha rendido a la derecha. Grecia está camino de ello y España... Ahora les ha entrado prisa y quieren tumbar al gobierno español (la prima de riesgo ha llegado ya a los 300 pbs, cuando el año pasado nos asustábamos porque estaba en los 250). Si esto no es un golpe de estado encubierto, que venga Bush y lo vea.

Pero, aunque parezca mentira, me preocupa el futuro. La mitad de los españoles nos pasamos 40 años odiando a un dictador y la otra mitad viviendo a su sombra. Así nos convertimos en gente sin ideas, con odio o rencor. Ahora llevamos treinta y tantos aprendiendo a pensar y a huir del pasado. Es por ello que creo que debemos pensar en el futuro. ¿Qué diferencia habrá entre un gobierno del PP y uno del PSOE dentro de un año? ¿Habrá que rendirse a la evidencia y admitir que el capitalismo-esclavismo de China es el modelo a seguir? ¿Diremos adios a la sanidad universal y gratuita? ¿Tendrán que ir todos los niños a misa los domingos? Pues no. Porque o las grandes potencias encuentran pronto la solución a la escasez y agotamiento de recursos o el mundo cibernetico-festivo se restringirá aún más. Y los paises fronterizos primero y los intocables después, acabaremos todos viviendo como en la edad media: el castillo del señor feudal, rodeado de chabolas.

He sido el menor de una familia numerosa y por ello siempre encontré, mientras fui niño, a alguien que resolviese los problemas. Quizá por ello confío en unas mentes superiores que regulan el mundo. Por ello y porque creo que solo a un idiota se le ocurriría empobrecer a quien tiene que estar contento para alimentar tu riqueza y tu bienestar. ¿Quién mataría a la gallina de los huevos de oro?

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