miércoles, 6 de abril de 2011

ESPERANZA AGUIRRE INVENTA LA RUEDA

Yo estoy muy orgulloso de mis hijos. Faltaría más. Y tengo un hijo que va por libre. Un día, con 15 años, me dijo que en su instituto había un bachiller especial, que se llamaba Bachillerato Internacional y que se había apuntado. Iba a ser duro, pero le parecía que era lo que quería hacer.

Y se metió. Y sí que fué duro. Los profesores nos aconsejaban que hiciésemos que los chavales descansasen los fines de semana, no digo más. Hubo quien acabó y quien pasó al bachiller normal, pero no hubo discriminaciones ni notas de corte; sólo esfuerzo.

Ahora, esta señora, muy amiga de "Sara Mago" (la famosa escritora, según sus propias palabras), pretende sacarse de la manga algo que ya existe, pero dejándolo no para las elites del esfuerzo y el trabajo, sino para las élites de las notas. Y yo, que no soy misógino pero tengo la mosca detrás de la oreja, expongo.

- Que el que saca mejores notas en un examen no es más inteligente, sólo más memoria.
- Que está demostrado que las mujeres sacan mejores notas en los exámenes.
- Que a la larga esto lleva a una élite de memorizadores (que toda la vida han sido reconocidos como enemigos de la inteligencia verdadera).

No se es más maduro por memorizar más, sino por pensar más. Y las notas sólo apoyan a los memorizadores.

En un bachiller así, mi hijo nunca hubiera podido entrar. En cambio otros con mejores notas no pudieron acabar el BI.

Esto debería dar qué pensar. ¿No?

2 comentarios:

Arbillas dijo...

Hola Camilo.

Ya era hora de meterme en este mundo internaútico que nos enseña las cosas de este munco real.

Si bien la memoria es muy útil, y es bonito recordar, creo que es muchisimo mejor "conocer" y "saber".

Recuerdo un profesor de matemáticas que nos enseño a que las fórmulas no se deben aprender de memoria, sino conocer el oreigen de ellas para saber.

Y es cierto, conociendo como se origina la formula terminas por saber la formula sin tener que repetirla 8000000 veces y un dia olvidarla.

Eso pasa el la vida, no se recuerda un momento por que sí, se recuerda un momento por todo lo que le rodea.

Uno no recuerda el olor de una rosa por saberlo de memoria.

de cualqier forma, y como siempre no suelo estar de acuerdo con Doña Esperrancia, yo estoy en contra de los güetos y de diferenciar a las personas.

De cualquier manera creo que esta ¿buena? señora, lo que quiere es cargarse todo lo que tenga en su haber la palabra "público".

Un fuerte abrazo Camilo.

Arbillas.

Camilo dijo...

Gracias por tu comentario y, sobre todo, por aparecer. Un fuerte abrazo.