viernes, 19 de diciembre de 2008

Cuando llueve, ¿maldices al cielo?

Es una costumbre muy española, aparte de echar la culpa de todo al que gobierna, el quejarse de todo sin intentar arreglar nada. Al final sólo se le ocurre el tiro en la cabeza, el matar a la esposa o el golpe de estado.

Se ha puesto de moda lo de "privatizar los beneficios y socializar las pérdidas", pero la norma del español es "intentar engañar a hacienda y reclamar zona catastrófica cuando vienen mal dadas". Para mí es lo mismo.

Además, la incultura, ese rasgo tan español, nos lleva a olvidar los hechos pasados (por eso molesta tanto lo de la memoria histórica) y a hacer coro al primer voceras que insulta o agrede a alguien. En este caso, al gobierno. Y lo cachondo es que los que más le atacan son los que no pondrían un duro por ayudar a sus semejantes.

La que está cayendo en España y en el mundo en este momento, es culpa del trio de las Azores, que aparte de meternos en una guerra, decidieron que "el mercado es el garante del sistema". Así nació Gescartera, Forum Filatélico, el parón en Infraestructuras, el regalo de Gas Natural y Telefónica...y por fin, el mejor invento: la desregulación del mercado inmobiliario: pida, cómprese un coche y si este banco le molesta, pongo a otro al mando.

Siempre pasa igual. La derecha esa a la que se sigue votandoa mansalva en España destroza el chiringo y luego viene la izquierda a subir los impuestos y a aguantar el chaparrón. Y es que cuando uno intenta mediar en una pelea siempre acaba recibiendo los palos.

Este gobierno es criticable, como todos, pero de ahí a llamarle asesino, regala-prebendas, inmovilista, va un abismo. Y lo peor no es que El Mundo, la COPE o Telemadrid, lo digan (que ya es poco democrático), sino que las personas llamadas a mover este pais en poco, en vez de pensar dos minutos, lo aceptan todo a pies juntillas como si no hubieran pasado por la escuela.

La basura que soltó el mundo, que sigue confundiendo la noticia con la opinión o las mezcla sin advertir de ello al incauto lector, suelta un titular de primicia, que luego descafeina en el artículo. Acusa de dar un regalo a los banqueros cuendo lo que hace el decreto es incentivar que los trabajadores (bancarios) inviertan en su propio banco.

Una pena de pais. Insisto: La tasa de Paro hoy en día es menor que en 2002. He dicho.

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