viernes, 31 de octubre de 2008

Mujeres, algo más que individuos


¿Es correcto mezclar en una frase motos y chicas?

Parece sexista mezclar motos y chicas, aunque sea para decir "Con las motos hay que ser tan sensibles como con las chicas"

Pero, por otro lado, si no existiera el sexo, no habría procreación y no habría perpetuación de la especie.

¿Dónde está el límite?

A las chicas, en tanto que personas, les molesta que se les cosifique. Pero si están delante del hombre de sus sueños, pueden perder los papeles.

Los hombres perdemos los papeles con un coche, con un balón de futbol, con cualquier chica... Hablo, por supuesto, de hombres y mujeres normales.

Me voy a arriesgar a definir tres caras de una mujer (desde mi punto de vista como hombre): persona, hembra e individuo.

La mujer siempre es persona y por tanto nunca está justificado hablar de ella como si fuera ganado o tratarla como si fuera tonta. Son dos defectos típicos de nosotros los hombres (normales).

A veces la mujer se nos muestra como hembra, pero esto sólo pasa en ciertas ocasiones y en la intimidad. Para mí como hombre es una suerte gozar de este momento. Es el momento en que el resto del mundo desaparece de mi alrededor. Entonces me muestra la parte más intima de su persona y es el momento de tratarla con más cuidado (a nivel afectivo, porque las prácticas sexuales tiene el límite que entre los dos decidan).

El resto del tiempo la mujer es un individuo, con sus defectos y virtudes, por lo que actos como cederle el paso sólo por ser mujer (y sólo si es guapa o "está buena") o sonreir condescendientemente cuando hace un comentario, resulta totalmente inadecuado o incluso ofensivo.

Y ahora viene la parte más dificil y que yo no domino en absoluto: la seducción. El trato a la vez con la persona, la hembra y el individuo como un todo y a la vez separadamente. Admiro a esos hombres que saben llegar a cada parte de la mujer para despertar (y mantener) su interés.

Estos tiempos son de crisis. Pero la vida sigue y hablar de seducción no es inadecuado. Por ello quiero hablar del dinero. El dinero puede ayudar al juego de la seducción, pero también lo puede destrozar. Es como echar sal. Si te pasas, mejor olvidate de comer. Un huevo frito bien hecho es tan bueno o mejor que muchos grandes manjares.

Por último añadir que el día en que no haga falta el sexo para la procreación, ¿se acabará el sexo?

No hay comentarios: