lunes, 30 de junio de 2008

España campeona de Europa

El futbol es mi deporte favorito, cosas de la edad. Pero de todos modos había que decirlo. Hemos ganado. Tras casi cincuenta años, hemos ganado. Pero sobre todo me alegra poder resaltar cómo hemos ganado: con juventud y seriedad; dos cosas que raramente se mencionan juntas, pero que están ahí. Los jóvenes menores de treinta, son de lo más serio que hay.
Torres ha dicho que ha ganado el que mejor ha jugado y que ha ganado el grupo. Y todo gracias a Luis, del que muchos desconfiábamos, es verdad. También es verdad que lo de la anterior eurocopa fue algo muy raro, fuera de toda lógica, pero ya todo el mundo preguntaba por qué no se iba.
Quiero mencionar el gesto de Palop con la camisola de Arconada y el de Sergio Ramos con la cara del fallecido Puerta en su camiseta.
Estos gestos nos honran a todos. Y la afición española creo que también ha dado un ejemplo.
Todo ello me alegra y no es que yo sea quien para decir lo que está bien y lo que está mal, pero me guío por lo que en general se entiende por ser humano.
Hay otro aspecto que me ha gustado: y ha sido la recuperación de la bandera como de todos, no solo de los que creen que España les pertenece. Todos los de izquierda creo que tenemos un poso republicano en el corazón, pero si hoy por hoy estamos bajo esta bandera, lo que está claro es que nos pertenezca a todos, aunque tengamos también otras.
También hemos recuperado la plaza de Colón de Madrid, tomada en tantas manifestaciones por los nacionalistas españoles y que ha sido rebautizada como la plaza Roja. Ah, y nuestra selección es la Roja. Me gusta.
Ahora sólo falta que el petroleo se vaya a tomar p.c. de una p. vez.

sábado, 21 de junio de 2008

Lo mio (II)

Hablaba yo de lo mio contra lo de todos. Pero debo corregirme. No son conjuntos disjuntos, que nos decían cuando no enseñaban en la EGB. Realmente lo de todos es también lo mío. Lo que beneficia a todos, tambien me beneficia a mí. Pero, siempre hay un pero, existe el concepto de que de igual modo, lo que me beneficia a mí tambien beneficia a todos. Pues no. Es tan falso como que yo me llamo Ernesto Matensalsa. Lo que sólo me beneficia a mí, sólo me beneficia a mí. Porque yo formo parte del "todos", pero "todos" no son yo. !Esto parece Barrio Sésamo, Dios mío!.
Ahora hablemos de lo perjuicios. Lo que perjudica a "todos", también me perjudica a mí, en tanto en cuanto yo formo parte del "todos". Aunque no lo vea, está ahí, como la antimateria.
Pero no necesariamente lo que me perjudica a mi, perjudica a "todos". Esto quizá no lo pueda ver un un egocéntrico, por mucho que pongamos ejemplos.
Podemos poner todos lo ejemplos y debatir lo que queramos, pero está claro que , parafraseando la canción "Padre" de Patxi Andión, "no hay salvación... si no es con todos"...