sábado, 5 de abril de 2008

Por la Sanidad Pública de momento

Un vendedor, con todos mis respetos por los vendedores, no pretende facilitar tu vida; pretende obtener la comisión de la venta. Si es honrado se conformará con no mencionar los lados negativos del producto (será tu obigación preguntar por ellos). Si no es tan honrado, te los ocultará aunque preguntes por ellos o se inventará beneficios inexistentes. El dinero va en contra del bien de la persona.
Pasemos a un ejemplo prático: la sanidad. Las clínicas privadas y los seguros privados de salud te dicen que la atención será estupenda. Bueno, -letra pequeña- si eres lo suficientemente rico para pagarlo, que para eso hay distintos niveles de atención. Además, cuando vas a un médico privado lo que cuenta es lo que estás dispuesto a pagar para que te curen.
No niego que aún hay médicos a la antigua usanza que ejercen con verdadera calidad, pero cuanto más jóvenes, menos se guían por aquello de la atención igualitaria.
Y si entras en una clínica, la cosa se desmanda. Ya no es el médico más que un asalariado que tiene que cumplir objetivos, y si debe hacer una operación de mayor coste que arregle el problema, puede que a la empresa le convenga mejor que haga una cirugia menor para ir tirando. Eso sí, paga y tendrás la cirugía correcta.
Un médico de la Seguridad Social te atenderá mejor o peor por dos motivos: porque es amable o no y porque le echan demasiados pacientes, pero no dependerá de cuánto pages mensualmente, porque todos pagamos en relación a lo que ganamos.
Esto es como la telefónica, si todos luchamos por tener una sanidad pública y de calidad, todos la disfrutaremos. Si cada uno se va a una clínica privada, nos engañarán a todos.
Esperanza Aguirre (y el modelo del neoconservadurismo en general) pretende convertir a los médicos públicos en empleados de una empresa privada, de una "contrata" (lo que todos conocemos en el tema de los comedores de nuestros hijos). Que cada uno saque sus consecuencias, pero la primera que yo veo es que los médicos no se van a sentir apremiados por un "atienda mejor a sus enfermos" sino por un "atienda a más enfermos en menos tiempo".
Los que se creen ricos y no lo son acaban de recibir un aviso en forma de crisis. Sí, porque todo aquel que haya tenido que dejar aparcado o vender el "cuatro por cuatro" o dejar de ir a su restaurante, lo siento pero no es rico.
Y la sanidad pública, como la escuela pública están para que no haya diferencia entre si las cosas nos van bien o mal. Eso lo tenemos asegurado. Habrá que gestionar bien y tal, pero eso pasa también en lo privado, donde el dinero se va en los sueldos de los ejecutivos.
Lo importante es la seguridad que nos da lo público, el estar todos juntos, en contra de lo privado, donde cada uno se alía no sabe con quién. En lo privado la seguridad que tienes es de que vas a tener que soltar pasta y no sabes si al final te llevarán a "La Paz".
Por ello pido una defensa a ultranza de lo público y que emplumemos al falso vendedor de elixires maravillosos.

3 comentarios:

Tanhäuser dijo...

Yo también empiezo a estar hasta los bemoles del desprecio hacia lo público y de la búsqueda de negocio en lo que es básico para los ciudadanos.
En Catalunya, después de 5 años de gobierno de izquierdas, todavía están concertados diversos colegios del Opus Dei, por no hablar de lo devastador que fue para la sanidad pública, la gestión de los gobiernos de Jordi Pujol.
Un abrazo, amigo.

Camilo dijo...

Sí. A veces parece que hay demasiado por arreglar. Pero todo es empezar, digo yo. Un abrazo.

Alimontero dijo...

Hola amigo que temita has tocado!... te leo y bueno, veo que en todas partes se se cuecen habas...
Se dice que mienstras estás frente a un médico, éste saca las cuentas de cuánto le falta para el pmo. viaje, o cambiar el auto, etc. y luego te dice que la intervención vale tanto... es un poco lo que tu estas diciendo.
Aquí la medicina es diferente, los hospitales publicos sufren de falta de profesionales de la salud, las horas están saturadas, atienden meses despues... en cambio la clínica privada es como tu dices... la verdad que siento que estamos ante dioses... y lo peor es que se lo creen ..
Cariños con brisa otoñal...

Ali