sábado, 26 de abril de 2008

Personal y humano

Hoy he visto a una mujer como de sesenta, de mediana estatura, no delgada pero sin pasarse, con vaqueros y con una camisa como masculina. He pensado que con los años todos nos parecemos, como los niños se parecen. Hay personas que sin embargo siguen luchando por parecer lo que han sido mientras han contado, caballeros que siguen con su traje y señoras que no se quitan los tacones por nada del mundo.
A lo mejor con los años, cada uno se muestra como se siente: hombres afeminados, mujeres masculinas u otras maneras. No sé. La sociedad nos impone un modelo, modelo que está cambiando poco a poco. Y ahí viene la duda. ¿Es imprescindible el modelo para que la sociedad sobreviva? ¿Otro modelo dará otra sociedad? Los cambios, si son paulatinos no crean conflictos apreciables, pero si se impiden esos cambios, se acaban produciendo las revoluciones.
Por otro lado pienso, en lo personal que todo esto son pensamientos que me podía callar, pero necesito decirlos para sentirme vivo, porque no me gusta la muerte como fin de la vida. ¡Es tan hermosa la vida! Necesito vivir y vivo escribiendo, diciendo mis pensamientos; sintiendo que alguien me escucha y me atiende.
Así que la sociedad y yo estamos ligados sin remedio, ¿no?, formando una especie de figura geométrica. Cada vida es un punto que forma la gruesa linea de la humanidad. Y siempre tenemos que tener las dos visiones: la personal y la humana. Porque somos humanos si nos damos cuenta de que formamos parte de la humanidad y si nos movemos en base a estos dos parámetros.

2 comentarios:

Julia Ardón dijo...

"No delgada pero sin pasarse"
¿ qué es pasarse para vos?
Me quedo pensando en eso de los moldes y roles sociales y leo tus líneas...

Camilo dijo...

Julia:
Te aseguro que según lo escribía no estaba gustando, pero andaba con prisa. Quería decir algo entrada en carnes, pero sin llegar a lo que entendemos por obesidad. A veces temo ofender y al final la cago. Lo siento.