miércoles, 23 de abril de 2008

El día del libro


De los libros cada uno toma cosas distintas. De una misma novela uno aprende la valentía del heroe mientras que otro aprende que el mundo es duro y hay que andar con cuidado.
La pregunta es cómo elige cada uno su aprendizaje. ¿Será que nada se aprende, sino que cada uno va cubriéndose de una capa de roles copiados según el caracter y la visión que del mundo tiene?
Luego con los años puede que te des cuenta de esa capa que te has colocado para poder moverte por la vida.
Y después tienes que arrancarla y verte como eres en realidad, pero lo que ves tampoco eres tú. Es sólo lo que tus mayores te dijeron que eras.
Y si al final consiguieras eliminar esa capa, ¿qué quedaría?
Quizá la nada.
A mí me marcó a los trece años El Coyote, una colección de mi madre de ciento treinta y cinco títulos que me ventilé durante las clases de aquel curso, el primero que aprobé en Junio. Por cierto que cada vez que oigo Come Together, de los Beatles, me transporto a los jardines de la Misión de San Juan de Capistrano, tan unida a El Coyote...

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