lunes, 3 de diciembre de 2007

¿Justicia o venganza?

Muchas veces, muchas personas que han sufrido una injusticia, se encastillan en ella y acaban siendo injustos en base al daño sufrido por ellos. Así se convierten a la vez en transmisores de ello. Cuantas rencillas familiares no se basan en una infancia problemática, en base a la que se ha construido toda una vida equivocada. Luego viene la frase esa de "es que de pequeño no me trataban bien" (Para qué servirá la madurez, digo yo). De este modo surgen todos esos conflictos en los que no se sabe quien empezó y que muchas veces acaban en violencia.
Creo que hay que tener muy claro que nada justifica la injusticia. Esto siempre me recuerda a cuando estaba en la mili en la que inculcaban que si se consideraba que un castigo era injusto, se podía reclamar, pero había que cumplirlo. Todo esto lo digo porque hay que frenar cuando uno se vé impelido a pagar un daño con otro daño.
Porque luego, ¿dónde está el límite? La violencia no tiene reglas. Un insulto se contesta lo mismo con otro insulto o con una cuchillada.
Recuerdo alguna discusión de niños en la que un agresor (por ejemplo que pegú un empujón a otro) se queja de que el otyro le contesta con una patada. Dice que no es justo. ¿Quién puede decir lo que es justo?. La ley sólo habla de mesura en la defensa, no en la venganza. La venganza siempre es desmedida, porque yo te empujo y tu me empujas, vale, pero yo te he empujado por algo, por lo que vuelvo a empujar... ¿y ahora qué?
No hay que poner la otra mejilla pero la razón siempre es un arma mucho menos dañina y más efectiva. Se trata de buscar la verdad, no el triunfo.
Si tienes enfrente a alguien que sólo persigue el triunfo, mejor llama aun guardia.

7 comentarios:

Julia Ardón dijo...

Esto se llama "educación para la paz"
y de esto se trata.
Comenzar a hacerse estas preguntas dice mucho . El mundo está cambiando y para bien.
Te enlazo!

Cariños desde Costa Rica

Terox dijo...

Es una línea muy delgada, la que separa realmente la Justicia de la Venganza.

Todo lo que hacemos se propaga, si actuamos con violencia, eso cosecharemos. Igualmente, si apelamos el perdón, seremos bendecidos con la paz...

adelle dijo...

Mi querido amigo Camilo
Yo separaría el concepto de justicia - injusticia, de las rencillas de la infancia.
Comparto contigo eso de que a veces se vive una vida "equivocada", en base a los sentimientos que me provocó una infancia o adolescencia infelíz, creo que en la adultez uno debe madurar y eso significa asumir lo que nos toca. A los padres, hermanos y otros siempre habrá cosas que perdonar, es parte de la vida y eso tambien nos permite crecer como personas.
Pero yo pienso que la Justicia requiere "reparaciones" no venganza, me explico, si yo creo que mi hermano era abusador conmigo por años con la venia de mis padres, yo puedo considerar que lo justo sería que él me pida perdón, pero como reparación tambien me gustaría que mis padres reconozcan ese abuso, hay reparaciones en actos, en publicaciones, en dinero, en devolverte algo que tú consideras que te arrebataron, en fin.

adelle dijo...

......

Tanhäuser dijo...

Y curiosamente, los niños tienen claro que "hay que vengarse" si te dañan. Cuántas veces no habremos oído aquello de "tú no pegues, pero si te pegan, pega también...".
Encantadora reflexión, amigo mío.

Tanhäuser dijo...

Había dejado hace una horas un comentario pero veo que no se ha publicado. ¡Malditos ordenadores!
A lo que iba. Si te fijas, ya desde pequeños se les inculca a los niños el sentimiento de venganza frente al de justicia. Cuántas veces se habrá oído aquello de "Tú no pegues, pero si te pegan, pega".

Un abrazo, amigo mío

Camilo dijo...

Perdón a todos, pero es que no recibo notificación de vuestros comentarios y se me pasa autorizarlos.
Muchas gracias por vuestra aportación.
Julia: me ha encantado lo de "educación para la paz". Gracias.
Terox: Creo igual que tú. Gracias también a tí.
Adelle: Creo que todos nosotros intentamos separar la justicia de la venganza; pero mucha, muchísima gente, no lo hace. Ni se da cuenta de la diferencia. De hecho, la pena de muerte está basada en eso: en la venganza y no en la justicia (no repara nada, no reeduca).
Tanhaüser: Recuerdo que cuando éramos niños nunca que nos peleábamos hacíamos daño. Era aquello de vencer al otro, inmovilizándole, con aquella frase de "te rindes?". Era épico, caballeresco. No se buscaba la aniquilación, sino la victoria. No sé si era bueno, pero no había sangre. Tú te defendías pero no herías. De ahí es fácil pasar a "las cosas se pueden arreglar dialogando". Supongo que fue el paso siguiente al boxeo (modo de civilizar las peleas a muerte). Un abrazo.