lunes, 8 de octubre de 2007

12 de Octubre

Hoy estamos enredados en banderas, himnos, superbanderas, fotos, coronas, contrabanderas y patria, mucha patria. Cada uno tiene su patria. El problema es de los que se empeñan en que su patria sea la misma del de al lado por narices. Hay las narices. ¡Cuántos problemas dan! Así estamos todo el día resfriados.
Recuerdo una canción de Lluis Llach llamada "Mi país". Allí hablaba de su pequeño pueblo. A mí me pasa igual. Mi patria es lo que guardo en mi corazón como parte de mis raices. Tengo mis himnos y mis banderas. Pero no son grandes ni llaman al enfrentamiento. Son míos y entiendo que es dificil que otros los compartan.
En algun caso coincido con todos los que hacen pucheros al oir "Suspiros de España". También me mueve el himno antiguo del Madrid. Y la basílica de San Isidro y la verbena de La Paloma.
Pero también me pongo mustio si estoy lejos y oigo una gaita gallega o la "Santa Espina" o el "Agur Jaunak" o el "Asturias, patria querida".
Porque todo eso es mío. Forma parte de mí. Y cuando peleamos porque si los vascos o los valencianos o los cacereños, no nos damos cuenta de que somos como los hermanos, que se pasan el día de riñas pero no pueden vivir los unos sin los otros. ¡A que no nos peleamos igual con un inglés!
Ahora tengo que tomar partido, lo siento. Estoy en contra de las autonomías y de las anti-autonomías. Me parece una pérdida de tiempo empeñarse en ser vasco fuera de España como luchar porque alguien no lo sea. Creo que todo el mundo debería elegir dónde vivir, pero engañan a la gente con falsas luchas. Y ahí le doy la razón a ZP en lo de que el PP se empeña en buscar la falsa diferencia y añado que el nacionalismo vasco también está engañando a sus ciudadanos. Hay problemas más gordos en el horizonte.
¿O es que somos como los niños que no carecen de nada, que acaban peleando por el dinero de los padres?
A mí que no me hablen de más patria que la chica, la que llevo en mi corazón y ahí no impido a ningún ser humano a que entre. Es más. Ya sabéis vosotros que si sólo la habitara yo, estaría terriblemente solo. Otro día os contaré acerca del himno y del paisaje de mi corazón.

6 comentarios:

Maripuchi dijo...

Y yo te aplaudo por lo que has dicho, Camilo, porque es cierto que no hay más patria que la chica y la vaca no es de donde nace, sino de donde pace.

mi despertar dijo...

Camilo Camilito me encanta tu canción y tu voz...lindísimo te dejo un beso inmenso perdido entre mis besos

mi despertar dijo...

Puse tu blog con el mío

Julia Ardón dijo...

qué lindo, me lo robo para este lado del Atlántico.

Mariela dijo...

Hermoso Camilo.

Sabias palabras....

Seguiré viniendo

Tanhäuser dijo...

¿Verdad que sí? A mí ya me cansa tanto empeño en marcar lo diferentes que somos los unos de los otros. Con lo bien que se vive aquí cuando dejamos en paz a los vecinos.
Un gran abrazo