lunes, 24 de septiembre de 2007

Cardiosfera

















Uno a veces se pregunta por qué conecta tan bién con ciertas personas y por qué le ponen a uno colorado con sus alabanzas. Desde que he entrado en este mundo de internet, primero con los chats, luego los grupos y ahora los blogs, he contactado con cierto número de personas. He visto Trolls insensibles y zafios, he visto -y a veces yo he adoptado esta forma de expresión- frios comentaristas. Otras veces me he pasado y he sido quizá pelota, quizá hasta baboso.
Otras veces, por fin, he puesto el corazón en lo que escribía.
Es cierto que a veces nos sentimos impelidos a ponernos muy ñoños. Pero de todo lo que he escrito o leido, me quedo con los textos sinceros con una pizca de calidez.
Tengo que decir que eso es lo que he encontrado en este rincón de blogs en los que me muevo actualmente. Sarsillo, Dulce, Tanhaüser, Zalacain, Arbillas, Maripuchi, Mucha, Adelle y todos los demás que dejan allí comentarios.
Quizá la respuesta a la pregunta inicial esté en el hecho de que, ya que los parecidos se buscan, esta cantidad de blogs forman un país de lo más agradable. Tenemos jardineros, matemáticos, músicos, políticos y pintores. No nos privamos de nada. Creo que he encontrado aquí gente muy especial y no quiero enumerar pero cada uno sabe le que le he podido dar.
¿Es esto una despedida? No, es un reconocimiento y un intento de aportar un granito en la idea de que formamos una red de personas que están siempre a la escucha. Esperando las sorpresas, los llantos o las dudas de los otros, sabiendo que tenemos muchas puertas abiertas.No pretendo decir que sea la panacea, pero a veces resulta dulce y a veces interesante asomarse a los blogs de esta cardiosfera.