jueves, 12 de abril de 2007

La patata y la sociedad

Según el consejo de Mucha, voy a poner mis dibujos acompañando a mis comentarios.
...
El rancho era la comida que te daban cuando estabas haciendo el campamento preparatorio para el servicio militar (entonces obligatorio). Buscabas las patatas navegando en el mar de caldo que al menos te calentaba.
Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
Recuerdo que nos pasábamos horas desfilando y desfilando, girando a la izquierda y a la derecha. Y yo me preguntaba para qué. Era inutil. Pero no. Cuando llegué al sitio de destino conocí gente que le daba mucho al chirlo (al melón, a la olla, a la magín... que pensaba, vamos). Llamaban a eso de desfilar: ejercicios de integración. Se trata -me explicaron-, de hacer que respondas a las órdenes sin pensar, sin cuestionarlas, como un acto reflejo (conductismo, creo que se llama). Los que sois mayores me entendéis. Lo que pasa era que en aquella época en que la vida estaba fuera, resultaba algo anacrónico intentar que chavales en plena efervescencia se dejaran llevar por esa historia.

Pero cuántas cosas no hacemos conducidos por el pensamiento imperante. Tiene gracia, que según te vas haciendo mayor -y los hijos te dejan- vas viendo el manejo, la mierda que es la sociedad. Es como si a una flor la envuelves con un tul de colores preciosos. No se ve la flor, sólo el tul. Me dan envidia esas personas que visten como-les-da-la-gana. Yo soy un poco borrego (me visto como el Bernardo de Cámera Café -buscad en Internet).
Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
Pues cuanto más te das cuenta de la verdad, menos cuentas a la hora de cambiar las cosas. Así que, jóvenes, despertad, buscad películas humanas para vuestros hijos. No os rindáis a los anuncios de un mundo feliz. Y -si teneis narices- deshacéos de la televisión.

7 comentarios:

zalakain dijo...

Ole tu arte, chavea.

Recuerdo bien la sensación humillante de tener que vestirme aquel disfraz verde; y cómo la mano se levantaba firme hasta mi sien, a desprecio de mi voluntad, al tiempo que de mi boca salía, como por un fantasma pronunciada, la frase "a la orden de usted mi sargento".

Ole tu arte, chavea.

Julia Ardón dijo...

buen consejo, buen consejo...lo militar...educar para la estupidez...muy simpático el comentario.

En mi país, Costa Rica, un "rancho"...es un vómito...
qué pena...pero bueno....

Camilo dijo...

Zalacaín; y lo peor es que si te trataban bien, acababas comulgando (coincidiendo) con ellos. Uf.

Ay, Julia, pues el concepto español del rancho no se diferencia demasiado. Se toma como algo mal cocinado, que se da a un montón de gente.

Julia Ardón dijo...

bueno, también un rancho es una casita sencillita...generalmente de techo de paja...

Tanhäuser dijo...

Me acabas de hundir. Yo que hice la prestación social sustitutoria por aquello de que a mí no me manda nadie y me doy cuenta que estoy aborregado y que hago lo que dicen la Opel, Adolfo Domínguez, Frudesa, Sanyo, etc, etc, etc.
Y encima es lunes.

Camilo dijo...

Lo siento, tanhäuser, pero no te preocupes, que la mejor forma de sortear el sistema es navegar por entre sus tripas, evitando el contagio.

adelle dijo...

El dibujo de la patata en el caldo, lo encuentro genial, me encantó, hasta tierno lo encuentro