martes, 6 de marzo de 2007

Mi plantita

Cuando cambié de centro de trabajo, yo estaba de vacaciones. Así que el traslado lo hicieron unos compañeros. Pero se dejaron mi plantita. Esta plantita me la había dado tiempo atrás una amiga. Y la pobre plantita sobrevivía como podía bajo mi tacaña e inutil mano.

El caso es que pronto recibí la llamada de unas hadas madrinas -por qué será que nunca me faltan ;-) - que me tranquilizaron sobre el destino de mi planta. La habían acogido ellas.

Ahora, al cabo de casi un año, me han enviado una foto de mi plantita. Está muy crecidita (en los 6 u 8 años que estuvo conmigo, apenas creció) y ¡hasta le han salido flores!. Estoy emocionado. Aquí pongo la foto de mi plantita en su nueva vida.

6 comentarios:

Maripuchi dijo...

A veces, los gestos más pequeños, pueden proporcionarnos instantes de extrema felicidad.

Enhorabuena por la supervivencia de la plantita. Sólo éso ya es motivo de alegría.

Besos

zalakain dijo...

Si no fuera por las mujeres ...

Camilo dijo...

Gracias en nombre de mi plantita.

adelle dijo...

Yo a mis plantitas, las lavo, las riego, les hablo y les digo que son hermosas y de verdad que se ponen lindísimas
En eso los seres humanos nos parecemos a las plantitas, nos gusta que nos traten con cariño ¿o no?

Camilo dijo...

Reconozco que hablar no se me da mal, pero querer no es lo mío. Siento que suene a autocompasión, pero es así. Si la persona que necesita cariño es ajena, no hay problema, pero la distacia corta no se me da. ¿Por qué a alos hombres nos cuesta tanto darnos?

pocaspenas dijo...

La próxima vez que vengas a casa, te cederé una parcelita en mi jardín (15x15cms) para que plantes algo. Así haces algo a parte de comer y beber.

Verás como crece.