lunes, 26 de marzo de 2007

Límites

Me pasa con algunas madres, que las veo madres amantes pero sólo de sus hijos; ya se puede esmorrar otro niño cerca que ni se inmutan, y algunos padres, estupendos pero a los cuales preocupa única y exclusívamente su familia.
Estas personas me parecen espíritus pobres, cerrados, que no alcanzan a ver más allá de sus propiedades (su familia, su casa, su coche...). Me gustaría comprobar cómo es su relación con el resto de la humanidad, ¿guiado quizá por los tópicos y los prejuicios?.
Recuerdo cuando era chico, que cualquier mayor se sentía responsable de tí. Un señor te regañaba si hacías algo mal, una señora te preguntaba si estabas perdido. Lo digo porque creo que esta situación es más de ahora y antes los niños andábamos más sueltos.
Soy de la opinión de que los seres humanos nos educamos, ya sea bien o mal, de modo que creo que todo esto se curaría con educación, con sentido del civismo y del bien común. Eso que se ha perdido en este país desde que mezclamos progreso y comida-basura. Pienso que no debieron venir juntos.
Pero el asunto es que creo que habría que hacer un gran esfuerzo en la educación, como se hizo en el año 30 al inicio de la II República, cuando se crearon tantas escuelas como en los 30 años anteriores (tomado del libro "Escribir es vivir, de J.L.Sampedro").
Por otro lado, me pregunto hasta dónde llega la relación con los demás, horizontal y verticalmente, en extensión y profundidad. Tengo a mi familia, pero también tengo a mis vecinos y a mi ciudad y mi país... y mis paises vecinos y los paises amigos y los paises amigos de mis amigos... En definitiva, que todos deberían preocuparme, pero no porque salgan en la televisión, sino por hermandad, humanidad.
...
Lo siento, me dejo llevar por los sueños anarquistas y me pasan estas cosas. De momento he de ser capaz de dejar mis cosas a mis sobrinos y no mosquearme porque no me las devuelvan nunca.

5 comentarios:

mi despertar dijo...

es cierto lo que decis.....bueno yo los tengo también a todos ustedes que son mis amigos

Tanhäuser dijo...

Despídete de lo que dejes a los sobrinos.
Bromas aparte, somos demasiado individualistas.
Saludos, amigo.

pensando con el corazon dijo...

La prueba de la soledad generalizada, del individualismo, la tenemos en este medio de comunicación.. no es cierto?

Este hueco que llenamos, bajo el anonimato, o la distancia, dejan ver que esta sociedad se olvida del mano a mano.

No obstante, al menos, os tengo a vosotros...ý es que el tiempo que este mundo nos deja para compartir frente a frente es realmente limitado.. no crees?

Un abrazo

Sarsillo

adelle dijo...

Es muy cierto lo que dices, hoy por hoy cada cual se ocupa de lo y los suyos y punto.
Personas con espiritu de servicio y que genuinamente dan muestras de afecto y preocupación por los demas, son contadas con los dedos de una mano.
Hace unos dias atras escuche una entrevista de un periodista y poeta chileno que tiene un programa en la Tv llamado "Una belleza nueva" él entrevistó a una antropologa,chilena, Patricia May, quien escribe en su libro "Nuevos pensamientos, nuevos mundos", como nuestro pensamiento, condiciona nuestra vida espiritual y emocional, debemos renovar nuestros pensamientos, abriendonos a esa posibilidad, ese es el punto de partida

Camilo dijo...

Creo (y cada vez lo confirman más) que ser optimista ayuda, que los pensamientos positivos ayudan, que arrancar por las mañanas ayuda.
Resulta que antes, los sábados por la mañana se ponía una mala leche...que no veas, hasta que me dí cuenta de que echaba de menos una ducha y así lo arreglé.
Y eso me recuerda a "Robinson Crusoe", que todos los días se afeitaba aunque no le iba a ver nadie (su criado negro no contaba). Pero se veía a sí mismo arreglado y eso le ayudaba cada día. Creo que podemos dirigir el rumbo y el aire de nuestras velas.