viernes, 30 de marzo de 2007

Cum Laude a los 93


Si todos hiciéramos así, ni guerras ni na.

lunes, 26 de marzo de 2007

Límites

Me pasa con algunas madres, que las veo madres amantes pero sólo de sus hijos; ya se puede esmorrar otro niño cerca que ni se inmutan, y algunos padres, estupendos pero a los cuales preocupa única y exclusívamente su familia.
Estas personas me parecen espíritus pobres, cerrados, que no alcanzan a ver más allá de sus propiedades (su familia, su casa, su coche...). Me gustaría comprobar cómo es su relación con el resto de la humanidad, ¿guiado quizá por los tópicos y los prejuicios?.
Recuerdo cuando era chico, que cualquier mayor se sentía responsable de tí. Un señor te regañaba si hacías algo mal, una señora te preguntaba si estabas perdido. Lo digo porque creo que esta situación es más de ahora y antes los niños andábamos más sueltos.
Soy de la opinión de que los seres humanos nos educamos, ya sea bien o mal, de modo que creo que todo esto se curaría con educación, con sentido del civismo y del bien común. Eso que se ha perdido en este país desde que mezclamos progreso y comida-basura. Pienso que no debieron venir juntos.
Pero el asunto es que creo que habría que hacer un gran esfuerzo en la educación, como se hizo en el año 30 al inicio de la II República, cuando se crearon tantas escuelas como en los 30 años anteriores (tomado del libro "Escribir es vivir, de J.L.Sampedro").
Por otro lado, me pregunto hasta dónde llega la relación con los demás, horizontal y verticalmente, en extensión y profundidad. Tengo a mi familia, pero también tengo a mis vecinos y a mi ciudad y mi país... y mis paises vecinos y los paises amigos y los paises amigos de mis amigos... En definitiva, que todos deberían preocuparme, pero no porque salgan en la televisión, sino por hermandad, humanidad.
...
Lo siento, me dejo llevar por los sueños anarquistas y me pasan estas cosas. De momento he de ser capaz de dejar mis cosas a mis sobrinos y no mosquearme porque no me las devuelvan nunca.

jueves, 22 de marzo de 2007

Donde fueres...

Hoy, en la clase de inglés, hemos comentado un experimento hecho en Londres. Una chica musulmana moderna se puso un vestido musulmán de los duros, negro y largo, que sólo dejaba una rendija para los ojos. Así se paseó por Londres y acabó sintiéndose reprimida, encerrada, agobiada, y recibió todo tipo de miradas y algún insulto.
El profesor nos preguntó sobre qué nos parecería ver a una mujer así. En principio dije que lo respetaba aunque no lo compartía, que había cosas que me molestaban más. Pero luego lo pensé y añadí que me parece que es una falta de respeto hacia los demás. Todos nos mostramos como somos, no ocultamos nuestro rostro.
Por otro lado, nos comentó que hubo un problema en una ciudad de EEUU porque muchos taxistas eran musulmanes y no querían montar viajeros en el aeropuerto si llevaban whisky. Al final, las autoridades les dijeron que si rechazaban a un pasajero, pues bien, pero tenían que volver al final de la cola de taxis. Siempre podían cambiar de parada.
Creo que la religión es algo íntimo pero que nunca debe regir la vida pública. Quizá en la antigüedad, cuando no había ética o educación, tuviera sentido; pero no en una sociedad moderna. Alguien ha querido aprovecharse del poder que acapara al subirse a lo alto a decir lo que un ser supremo le dicta.
Yo no creo en la religión hoy en día, creo en la sociedad civil y en la democracia participativa. Y quien quiera rezar, que rece, pero con su corazón, en calma, en silencio, sin pasear su santidad o su entrega como si los demás estuvieramos perdidos. Me gusta la paz de espíritu y algún día espero lograrla. De momento espero que el día a día sea más cívico.

viernes, 16 de marzo de 2007

Tiempo libre

Tiempo libre, sí pero, ¿para qué?. Mis hijos han crecido; ya campan solos y yo tengo tiempo libre. Ahora hay que llenarlo. Pero, ¿de qué?. ¿Un hooby? Parece un autoengaño, como creyendo que así la muerte no existe. ¿Esperar quieto? Para eso te matas.
Quizá se trate de vivir sin más; ser consciente del dolor y de la alegría, de la familia, de los amigos, del amor, si se tropieza con él. Reir, bailar, viajar, cantar. Pero, sobre todo, ser consciente. Sòlo así se puede extraer de la vida la esencia.
Ya cunplí. Tuve hijos. Los crié. Me pegué con ellos. Ellos me han enseñado mucho de lo que ahora sé. O creo saber -ayer me decía una amiga que está descubriéndose a sí misma a través de su hijo; Ana, me alegro de su mejoría-.
No reniego de mis hijos, pero hasta ahora el mundo era un conjunto de problemas diarios, sin más. A partir de este momento, lo que importa no es lo mio. Eso ya lo he vivido. Ahora importa el resto. Y no es que no tenga un día a día; hay que comer y hay problemas que no pueden esperar, pero ahora son menos y ahora tengo la paz de espíritu necesaria para mirar tranquilamente hacia afuera.
Mañana lloraré, lo sé, cuando se vayan aquellos a los que quiero, si se van antes que yo. Entonces espero no perder el rumbo. No sé si debo aceptarlo o no. No sé si la vida es justa. Bueno, esto es una tontería. La vida no es justa ni injusta. La vida es la vida y punto. No sé dónde leí u oí que cuando llueve, coges el paraguas y no cuestionas la lluvia.
Todo lo que depende de la vida es así. (La Ventana - SER). No pasa lo mismo con las personas. Nosotros sí somos justos o injustos. Rebelarse contra la injusticia, sí; contra la vida, no tiene sentido. Aunque haya gente que confunda la vida con las injusticias del ser humano. Y tan malo es rebelarse contra la una como no hacerlo con la otra.

sábado, 10 de marzo de 2007

¿La liberación de la mujer?

Bueno, Dulce, ahora sí que me has dao en to' el bebes. ¿Que bebes?, diras. Pues una cerveza doble. Je, je. Ahora en serio. He leido el artículo que me has dicho. (http://yoernesto.blogspot.com/2006/06/el-puesto-de-la-mujer-moderna.html)

Bien. No voy a decir que es un artículo retrógrado. Es algo normal. Si pudiera, tampoco yo trabajaría. La leche! Pero es el precio de la libertad. Hay una chica que dice que ahora vive con una segunda pareja y es más feliz. Eso nunca hubiera podido suceder sin la liberación de la mujer.

Por otro lado, los hombres no hacemos nada esto de lo que se queja la autora: "...el precio por estar siempre en forma, sin estrías, depiladas, sonrientes, perfumadas, uñas perfectas, sin hablar del currículum impecable, lleno de maestrías, doctorados y especialidades". Creo que no lo habéis pillado. La igualdad no consistía en currar como los tíos pero seguir pareciendo huríes.

El problema es que el testigo y liderazgo de la liberación femenina, no solo lo han tomado esas mujeres extraordinarias que todos conocemos. Las empresas están llenas de boniatas que han consentido que el machismo siga campando a sus anchas e intenten ser las mas guapas en el consejo de administración.

Además, eso de quedarse en casa mientras el hombre se parte la espalda no es de recibo. A ver si va a resultar que los que nos hemos liberado hemos sido nosotros... Antes, cuando una mujer tenía diez o doce hijos y no había electrodomésticos, era duro y el hombre entregaba el dinero en casa y a callar. Pero los tiempos cambian, señoras. Ahora todos somos iguales, o deberíamos serlo.

Esta es la lucha. No pensar en quedarse en casa, que lo de la mujer florero es para las se lo montan de rechupete y aparecen en las revistas del corazón sólo por ir con. Tenemos que conseguir que una mujer sea apreciada por lo que vale y no por lo que enseña. Señoras, a currar.

Ya me gustaría a mí que una mujer me abriera la puerta. En vez de copiarnos, las mujeres deberían enseñarnos métodos nuevos.

Un beso a todas.

jueves, 8 de marzo de 2007

Dia internacional de la mujer trabajadora

No me queda otro remedio que hacer incapié en que no debería tener que haber un día de la mujer trabajadora. El día en que no haga falta querrá decir que la mujer trabajadora tiene el mismo trato que el hombre trabajador.

martes, 6 de marzo de 2007

Mi plantita

Cuando cambié de centro de trabajo, yo estaba de vacaciones. Así que el traslado lo hicieron unos compañeros. Pero se dejaron mi plantita. Esta plantita me la había dado tiempo atrás una amiga. Y la pobre plantita sobrevivía como podía bajo mi tacaña e inutil mano.

El caso es que pronto recibí la llamada de unas hadas madrinas -por qué será que nunca me faltan ;-) - que me tranquilizaron sobre el destino de mi planta. La habían acogido ellas.

Ahora, al cabo de casi un año, me han enviado una foto de mi plantita. Está muy crecidita (en los 6 u 8 años que estuvo conmigo, apenas creció) y ¡hasta le han salido flores!. Estoy emocionado. Aquí pongo la foto de mi plantita en su nueva vida.