domingo, 21 de enero de 2007

Domingo

El domingo ha empezado bien. Al salir de casa (ya solo el hecho de salir de casa es un buen principio) he tropezado con cuatro ciclistas: un padre con su hijo de unos seis años y detrás una madre con su hija de unos años. Me han gustado, me he "enamorado" de ellos. Luego he pensado que en todas partes cuecen habas y tal, pero no es lo mismo -y siento si esto molesta- que no es lo mismo verles en bicicleta que camino del centro comercial; o ver -como he visto después- a una madre, sola, fumando, empujando un cochecito de niño y llevando detrás a su hija de cinco o seis, con aspecto de poco cuidada. La vida es dura, y no depende todo del dinero, aunque por desgracia -y ahí radica el mal- sí mucho.

Este domingo no me ha fallado, ha salido el sol. He llevado a pasear a mi tía y nos hemos acercado al parquecito de Eva Perón, en la plaza de Roma de Madrid. Es como un parque del Retiro en pequeño. Una corta y amplia avenida y rotondas alrededor, con distintas zonas... no sé, muy cercano, muy castizo. Nos hemos sentado justo de cara al sol y ¡vive Dios que no hay nada más hermoso en Madrid que el sol del domingo por la mañana! Supongo que en vuetras ciudades pasará lo mismo.
Quizá se deba a que el resto de la semana, aunque también hay mañanas y hay sol, la gente va con prisas, los niños, si están, es con una niñera o con la madre a solas. Aquí hay más alegría y todo el mundo -en general- parece mas sosegado. En donde yo vivo también hay parques, pero son parque infantiles, como parques temáticos, muy estandarizados y sin viejos. Yo no entiendo un parque sin viejos sentados tomando el sol. Son tan importantes como los niños. Cuando un viejo sonrie, tiene algo especial, supongo que un toque de sabiduría, como un buen vino. Me estoy poniendo tonto. Es que después me he tomado una cerveza "sin", que me ha dado un puntillo para completar esta mañana.
Supongo que mañana llegará esa borrasca que nos anuncian y quizá por ello he apreciado más este lapso que nos ha sido regalado. No he tenido una semana muy buena, así que esto me ha compensado. Espero que tengáis vuestros momentos de sol también.
Como dijo una bloguera apenas conocida, la felicidad no dura. Es un cúmulo de momentos buenos. Quizá se trate de que la suma sea mayor que la de los momentos malos. Pero hay que ser desnaturalizado para solo tener momentos buenos, tal y como es la vida a nuestro alrededor. Yo creo que ya he pasado por la mitad de los males, que son los de los que empiezan. Ahora mee tocará empezar a despedir a mis mayores. No sé cómo será. Nunca he perdido a nadie muy querido... ¿habré querido a alguien? Porque sí he perdido a una cuñada, pero ni hermanos ni padres. Mi madre se fué demasiado pronto para darme cuenta e igual mi abuela conocida. Es por ello que quiero disfrutar de este momento de paz. Que tengáis buena semana.

6 comentarios:

pensando con el corazon dijo...

Hola Camilo, buenas tardes!!!

Vengo a agradecerte tu extensa visita en el blog..(me has puesto a trabajar.. contestaré a todas tus prenguntas..te lo aseguro)

En este post he sentido el sol y es porque particularmente, me devuelve la vida.

Mi semana ha sido muy pero que muy complicada, tanto como decirte que para algunos hubiera sido causa de encerrarse a llorar y no salir en tres días.. pero a mis años, ya sé que todo pasa y que al mal tiempo buena cara.
Pues bien, los sábados y domingos me siento a leer en un patio muy pequeñito pero acogedor que tiene esta casa... y alli me paso gran parte de la mañana, tomando fuerzas para el resto de los días.

Los parques me gustan, las playas.. pero he notado ultimamente cierta "flojera" para arrancar y salir de este pueblito.. al estar siempre en el coche, durante el fin de semana me apetece sencillamente estar...

BUeno voy a seguir leyendo algo más de tu blog... ya lo he incluido en mis favoritos vale?

Saludos

Sarsillo

Camilo dijo...

Pues muchas gracias por la visita. Me gustaría decir que yo también gasto mucho tiempo leyendo al sol, pero soy culo inquieto y siempre estoy con la música o con internet. Apenas leo y lo peor es que me compro los libros y se van acumulando. Llevamos ya veinte días de este mes y aún no empecé con nada de lo que me propuse, como el gimnasio, ir a trabajar en transporte público, leer más. En fín, que sigo intentándolo. Pero es que soy muy flojo!

alfanuy dijo...

¡Ay Camilo!
¿Nos hacemos viejos? y la gran pregunta ¿por qué siempre me envuelves en melancolía? No puede ser una crítica porque me encanta que lo hagas. Grrrrrrrr
Yo también he paseado contigo bajo ese sol tan radiante de domingo. Antes odiaba los domingos (situaciones familiares) y ahora los adoro sobre todo si son aliñados con un buen paseo con vistas al mar, a un parque, al cielo, a ancianos, a niños, a mi pequeño...
No, si ya digo que me pones melancólica.
Por otra parte si te sirve de algo, creo que nadie acaba cumpliendo con los propósitos de año nuevo, yo no lo he conseguido nunca. Supongo que me refugio en mi cumpleaños que también se pueden pedir deseos con la ilusión de que se cumplan algún día.
Pero no nos podemos quejar ¿verdad?
¿Me recomendarás algún buen libro para volver a leer? Me hace mucha falta.
Besos

Camilo dijo...

Querida Alfanuy: Mis consejos de lecturas hoy pasan por "Las voces del desierto", de Marlo Morgan (iniciático, agil y muy bonito) http://www.sanacionysalud.com/trotalibros/voces.htm y la serie de libros de Gerald Durrell sobre "Mi familia y otros animales" (creo que son tres o cuatro novelitas deliciosas) de Alianza Editorial.

Maby dijo...

Hola...sí, me resultó un post medio tristón, pero bue...también estos momentos son parte de la vida. Un libro que leí hace poquito: "El hombre en busca de Sentido de Viktor Frankl", me gustó bastante...Estamos en la vida para vivir, no hay que pensar en que algún día no estaremos, pensemos en hacer, en dejar siempre algo de nosotros...
Un bso grande
Maby

Camilo dijo...

Vaya, Maby, siento tener que discrepar con tu comentario. Creo que es bello vivir, pero no debemos olvidar que estamos aquí de paso y que tras nosotros tiene que venir otros que recibirán lo que dejemos. Es la diferencia entre ser niños o ser como niños. Si no pensamos somos niños. El adulto piensa, transciende y actua en consecuencia. Eso sí, que me esperen sentado si piensan que me voy a ir sin intentar aprovechar mi tiempo aquí. Como dijo Serrat: "Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Gracias por el comentario.