domingo, 17 de diciembre de 2006

Navidad: comida de departamento.

Creo que la Navidad es un buen momento para reunir a los que no están nunca cerca, pero ¿los compañeros de trabajo? ¡Si les veo todos los días! ¡Por Dios!. ¿Que tengo que comer con el boniato de Chirmendez?, ¿o con el Jefe que acaba de negarme un día de permiso? No señor. Las Navidades son para los amigos y la familia. Y lo de los amigos sólo me vale si es para irse de juerga. ¡Pero una comida departamental! Que no, hombre, que no. Aquí nos han vendido una moto. Las empresas antiguamente, tan paternalistas ellas, daban una comida a los empleados y se daba el resto del día de permiso. Ahora las empresas no dan nada y los empleados tienen que montarse su jolgorio.
Pero una cosa es montarse su jolgorio y otra muy distinta la comida de Departamento, ¡Ahora los empleados pagamos las comidas de empresa! Pa ponerse a mear y no echar gota. Además, que estas comidas las promueve la empresa para "afianzar los lazos dentro del departamento"; ¿y -encima- pagamos nosotros? ¿pero es que nos han tomado por memos? Pues no. Si pago yo, me voy con quien quiero.
Así que este año me voy a ir de juerga con unos colegas del trabajo con los que he pasado las malas noches y los buenos momentos. Esos son mis compañeros. Y el que quiera ligar que se vaya a la copa de empresa, que alguna queda aún.

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